
No me negareis que es ciertamente curioso la credulidad que posee la raza humana para dar como ciertas según que tipo de historias, con una clara peculiaridad; nos solemos creer lo negativo de las historias, pero dudamos siempre de la parte positiva. Habrá gente que ha esto lo llamara instinto de supervivencia, saber guardarse las espaldas, no confiarse,o , quiza lo llamaran tener prejuicios…en fin, no se. Eso de que te digan que alguien ha hecho algo malo y creértelo a pies juntillas y dudar de la historia si por el contrario ese alguien ha hecho algo bien, no parece muy lógico. ¿A que viene todo esto?. Bueno, quizás me haya ido un poco del tema, pero yo quería hablar de esas leyendas urbanas que todos hemos escuchado alguna vez, y que continuamente siguen naciendo, haciéndose mayores, mas increíbles pero a la vez mas aceptadas por la mayoría como ciertas.
Las leyendas urbanas existen desde tiempo atrás, incluso diría que antes de Cristo. El nombre a cambiado, antes esas historias increíbles formaban parte de la llamada “Mitología griega”. Historias realmente increíbles las de los griegos. Algunas muy conocidas, como la de Aquiles, el guerrero invencible gracias al baño que le dio su madre al nacer en una fuente repleta de agua mágica, olvidándose esta de mojarle los talones , con lo cual estos eran vulnerables y una flecha en esta parte de su cuerpo consiguió provocarle la muerte. En mis largos años de estudio de la asignatura de Cultura clásica ( Bueno, quien dice años dice meses, y quien dice meses dice…un par de clases ) escuche historias de los dioses griegos realmente espectaculares, dignas de los mejores guionistas de Hollywood. De hecho muchas de ellos han sido utilizadas para hacer grandes películas. La historia mas sorprendente que recuerdo fue el nacimiento de Afrodita, diosa del amor. Parece ser que Cronos, dios del tiempo, le corto los testículos ha Zeus, los tiro al mar y de la espuma que provocaron sus partes en el agua, nació la amiga Afrodita. Manda huevos, nunca mejor dicho. Todos provenimos, si lo pensamos bien, de los testículos de un hombre, pero… Como estas hay miles, contadas y creadas a veces para ensalzar a las divinidades y a veces para asustar o crear respeto.
Los romanos siguieron las costumbres de los griegos inventando mas o menos los mismos dioses con sus mismas leyendas. Y entonces llego Jesucristo, sobre el que se han escrito infinidad de historias igualmente increíbles, aunque hay gente que aun se las cree.
Mas tarde, cuando la idea de la única existencia de un solo dios fue aceptada por la gran mayoría, las leyendas se olvidaron de los dioses y contaban historias extraordinarias de personajes valientes, bondadosos e incluso mágicos. Tal es el caso de el Rey Arturo, y su espada Escálibur, la espada que solo él pudo empuñar y sacar de su confinamiento. Aquí en España podríamos hablar de El Cid campeador. Cuenta la leyenda que después de muerto subieron su cuerpo a su caballo y su sola imagen basto para que los ejércitos contrarios se amedrentaran y huyeran provocando asi la victoria para su ejercito.
Y llegamos hasta nuestros días, donde las historias no son de dioses, caballeros o guerreros míticos, pero son igual de increíbles. Algunos leyendas urbanas son inofensivas, y tan interesantes que, nos gustaría que fuesen ciertas. Dicen que el gran actor cómico norteamericano Groucho Marx tenia escrito en su lapida una inscripción que decía así; “ Disculpe que no me levante”. Es realmente gracioso e incluso admirable el reírse de la muerte hasta después de muerto, pero el otro día me lleve una decepción al saber que esto es totalmente falso. Parece ser que Groucho fue incinerado, y en su lapida solo esta su nombre, la fecha de su muerte y una estrella Judía, ya que era judío. Que pena.
Cuentan también que Walt Disney, creador de un maravilloso mundo de fantasía para niños y no tan niños esta congelado, a la espera de que la ciencia algún dia pueda reanimarlo. Es una leyenda bastante conocida, y falsa como la que mas. Parece que el origen de esta leyenda proviene de un chiste. Cuentan que el tipo era un hombre frió y dañino, con muy pocos amigos. Cuando murió alguien comento en tono jocoso “que le congelen, haber si así tiene algo mas de calor en su alma”. Se confirma que uno de las virtudes de Disney no era la de hacer amigos.
Sin salirnos de yankilandia también podríamos hablar de la leyenda de la coca-cola, leyenda que es por todos conocidas, y que habla de dos únicas personas en el mundo que conocen la formula del anteriormente mencionado refresco, y que jamás pueden viajar juntos para que en caso de accidente el secreto nunca llegue a perderse, circunstancia esta muy esperada por los directivos de Pepsi, sin duda.
Y ahora hablaremos de las leyendas “made in Spain”. Suelen ser leyendas para crear temor, rechazo o alguna que otra risa o estupor. A este ultimo apartado pertenece, por ejemplo la leyenda de Ricky Marti y la famosa tarrina de Nocilla. Vale, ya se, todos la conocéis. ¿Qué tu no la conoces?. Pues esta bien, la contaremos. Cuenta la leyenda que el amigo Ricky Marti se escondió en un armario a la espera de la aparición de una joven fan suya. La historia, la sorpresa, venia promovida por un programa presentado por Isabel Gemio, ¡Sorpresa sorpresa!. La sorpresa se la llevo el cantante cuando salio del armario y descubrió a la joven fan, muy espabiladita ella, con sus partes intimas embadurnadas de Crema de cacao nocilla y su perro “Ricky” dando buena cuenta de tan deliciosa crema. Fue una historia que corrió de boca en boca con una velocidad impresionante. La dirección del programa en cuestión se apresuro a desmentirlo y a día de hoy no hay ni una sola imagen que demuestre que aquella historia no es una leyenda urbana, como otras tantas.
Hay también leyendas urbanas cíclicas, que aparecen de vez en cuando y parecen nuevas, aunque en realidad son antiguas. Con la lamentable ola de desapariciones de niños, por ejemplo, vuelven historias contadas desde hace muchos años. Haber si habéis oído esta… Una madre esta en “Carrefour” haciendo la compra con su hija pequeña de 5 años. La madre pierde a la niña de vista, la busca y al no encontrarla se lo comunica a la seguridad del centro. Estos deciden cerrar los accesos de salida del centro en cuestión, buscan a la niña desaparecida y finalmente la encuentran en los servicios con su secuestrador, con la cabeza rapada y la ropa cambiada. La historia puede variar en cuanto al nombre del hipermercado ( hace poco yo escuche lo mismo, pero del Mercadona ) y en cuanto a la edad de la niña.
Y luego están la historias que nos provocan rechazo sobre cierto tipo de gente, por ejemplo las historias de los restaurantes chinos. Desde historias de chips para perros en las comidas hasta la típicas ratas y demás animales poco recomendables. Las leyendas urbanas tienen algo común que las distingue de las historias verdaderas, nunca encuentras al protagonista de estas, siempre le pasan estas cosas al amigo de la cuñada de mi hermana, por ejemplo. Si no encontráis y habláis con el protagonista en persona, la historia es mas falsa que un billete de 25 €. Incluso llegan a insinuar de los chinos y sus restaurantes que utilizan carne humana de chinos fallecidos, por aquello de que no se ven lapidas de chinos en los cementerios. Vamos, que según cuentan las leyendas urbanas, nos comemos a sus muertos. Bueno, mientras sigan aliñándolos como hasta ahora… bien. Cuentos chinos, sin duda. Aunque lo que si tengo que admitir es que yo he visto en todos los restaurantes chinos que he visitado lagartos borrachos dentro de una botella, que fuerte ¿verdad?
De chinos se podrían contar mil y una leyendas o cuentos chinos pero recuerdo una en particular que me hizo mucha gracia cuando la oí. Os cuento;
Un matrimonio estaba de compras por el centro urbano de mi localidad. El hombre estaba cansado de tantas compras (normal, si es que las mujeres cuando van de compras…uyyy, que me voy del tema. Eso lo comentare en otro post) y la mujer decide entrar en una tienda de ropa dirigida por chinos. El hombre decide esperar fuera. Pasa media hora, 45 minutos, y la mujer no sale de la tienda. El hombre entra a buscarla y no la encuentra por ningún sitio. Pregunta a los chinos por su mujer y le dicen que no saben nada. El hombre convencido de que su mujer no ha podido salir de allí sin ser vista por él, llama a la policía. La policía registra el lugar y encuentra una gran cámara frigorífica, allí estaba secuestrada la mujer junto con otra mujer que ya estaba congelada.
Autentico cuento chino. El que invento la historia debía de ser un guionista frustrado, o dueños españoles de las tiendas cercanas que no estaban contentos con la competencia de esta tienda china. Lo segundo es mas posible.
Pues lo dicho, en la vida hay que ir con equilibrio entre la credulidad y la incredulidad, pero algunas historias nos las creemos simplemente porque nos conviene, o por dirigir a alguien contra algo, por crear prejuicios así que habrá que estar atentos para que no nos engañen como a chinos, nunca mejor dicho.