martes, 6 de julio de 2010

La edad no perdona.





Reconozco que últimamente no estoy estoy dejando de lado a uno de los propósitos que me empujaron a crear este blog, y que no es otro que el de plasmar mis pensamiento en letra. Las excusas de mi dejadez pueden darse por falta de tiempo o de imaginación e ideas, pero la verdadera razon, si he de ser sincero, es la flojera.
Bueno, no hay mal que por bien no venga. Al fin y al cabo he estado un tiempo sin daros la tabarra con mis “pensamientos”, tiempo que hemos utilizado para conocer mejor a nuestros amig@s Mamen y lote en sendas entrevistas buenísimas.
Pero lo siento, vuestro tiempo de descanso ha germinado, y aquí vengo dispuesto a divagar y buscar por las costuras de mi mente, la manera de contaros cosas que me rondan por esta cabecita.

Fue hace mas de tres años cuando escribí mi primer post en mi antiguo blog de Terra. En el describía la desazon que me producía el hecho de envejecer, y los sutiles síntomas que te indicaban que ya no eres un niño.
Después de tres años, es evidente que los síntomas se hacen mas visibles, y todo gracias a un capitulo ocurrido este pasado finde.
Andaba yo el jueves tan tranquilo currando, cuando comenzó a dolerme el dedo gordo del pie derecho. Era un dolor indescriptible, como si te hubiese pisado en el dedo el mismísimo Pau Gasol con todos sus coleguitas de Los Lakers juntos. Lo tenia inflamado, y la cosa fue a peor y me he pegado todo el fin de semana cojeando y dolorido, hasta el punto de no poder dormir.
Sin ir al medico, ( los hombres no vamos al medico ) se la razón de tanto dolor y sufrimiento, y no es otra que, he sufrido un ataque de Gota. El maldito acido úrico, que siempre suelo tenerlo algo alto.

Así que aquí me tenéis, con hipertensión y gota. ¿Pero aquí que esta pasando?. Aun recuerdo cuando me reia de los mayores que decían tener que privarse de ciertas comidas y de bebida alcohólica, y ahora soy yo quien tengo que vigilar la ingesta de sal y alcohol. Esto no es justo, me estoy haciendo viejo. Y otro síntoma mas de mi envejecimiento es precisamente esto, que estoy aquí contado mis achaques. Pronto estaré a las seis de la mañana haciendo cola para coger cita para el medico, cogiendo autobuses indiscriminadamente y de forma gratuita para pasear mis huevos por todo Alcalá de Gra y haciendo cola en el banco cada primero de mes para cobrar la pension, sin ni siquiera tener el triste consuelo de haber trabajado en el campo o haber hecho la “mili” y asi poder entretener a mis compañeros de cola en el banco contándoles mis batallitas. Buaaaaa…
Pero, aun no habéis oido lo peor. Lo peor es que, últimamente, estoy dándome cuenta de que me estan saliendo entradas en mi cuero cabelludo, lo cual quiere decir que pronto la alopecia hará mella en mi, y me quedare calvo. ¡ Lo que me faltaba!