La relación paterno-filial, es decir, de padres a hijos, es sin duda, algo que puede marcar la vida de una persona. Todo aquello que tus padres te enseñan y te inculcan, junto con la personalidad que cada persona trae instalada de fabrica, conforman normalmente los valores que en el futuro nos ayudaran a tirar p´adelante en esta vida.. Hasta ese punto son importantes las enseñanzas paternas.
A dia de hoy, la paternidad sigue siendo una de las tareas pendientes en mi lista de propósitos y promesas a cumplir, pero me puedo dar el gustazo de ver crecer a mis sobrinos. y a los hijos de mis amigos, y es prácticamente inevitable en esos momentos, hacer comparaciones con mi niñez
No me quejo en absoluto de mi niñez. Fue todo lo buena que puede ser una infancia en el seno de una familia humilde. Los acontecimientos diarios me han hecho pensar en una frase que me repitieron mis padres varias veces cuando era pequeño y que, a pesar de los años, aun hoy sigue vigente y es utilizada sin reparos por todos los padres. Aunque existen variantes de la frase en cuestión, básicamente viene a ser esta; “Cuando seas mayor lo entenderás”.
La frase, mas que ser una ristra de palabras llenas de sabiduría, siempre me parecio que es utilizaba para zanjar temas que incomodan a los padres, tales como el sexo, o las relaciones entre adultos. Con esa mágica frase nos dejaban con un par de narices y de esa manera nos negaban la ansiada explicación y sin respuestas a nuestras preguntas.
Con la perspectiva que me dan los años, me doy cuenta de que no solo era una frase hecha. Ahora comprendo que era una frase real y sabia.
Por que, ¿Cómo explicarle a un niño ciertas cosas?. Como explicarle que cuando sea mayor los problemas aumentan. Que las personas de su alrededor se volverán mas cínicas. Que la vida te amolda a base de palos. Que el amor tiene mil y un caminos y que la mayor parte de ellos esta llenos de trampas. Que la fidelidad de quien dice que te quiere esta siempre pendiente de un hilo, y que la tuya será continuamente puesta a prueba. Que tu también, sin quererlo, harás sufrir a quienes mas te quieren. Que mientras mas personas conozcas, mientras mas amistad y expectativas hayas creado, mas posibilidades hay de que las decepciones. Como decirles que disfruten a tope de su niñez, de su sueño placido, porque cuando crezcan, la economía y otros avatares de la vida te impedirán conciliar el sueño…
Explicarles esto y que te comprendan es tremendamente complicado. Mas aun es pedirles que aprendan de tus errores. Como bien dice el refrán, “nadie escarmienta por cabeza ajena”. Tu no aprendiste de los errores de tus padres, y con toda probabilidad, ellos tampoco lo harán de los suyos.
En fin, dejemos que la vida hable, que los años pases, y el tiempo les haga comprender lo que ahora, afortunadamente, aun no comprenden. Enseñémosles valores, amor y respeto a los demás, y preparemos a los niños para afrontar el mundo real, pero no intentemos escribirles un libro de instrucciones. Si lo hiciéramos, probablemente tendríamos mas errores que aciertos.