
El sábado por la noche, histórico sábado, un 75 % de los españolitos que estábamos viendo la televisión andábamos pendiente de las andanzas de un personaje que traspasa el limite del “frikismo”. Tan raro que ni siquiera se como calificarlo. Por supuesto estoy hablando de Rodolfo Chikilicuatre y su “Chiki chiki”. El amigo en cuestión es odiado y admirado, pero lo que es indudable es que ha conseguido que el festival de Eurovisión se vuelva a poner de moda alcanzando un auge casi comparable a la participación de Rosa, la primera ganadora de Operación Triunfo en el 2002. No se quien dijo una vez que da igual que hablen bien o mal de ti, lo importante es que hablen. Esto debió pensar el amigo Chikilicuatre cuando sonó por primera vez su canción para representar a España en el festival. Yo soy un tipo que se toma la música muy en serio, no me gusta que se frivolice con ella, pero tengo que decir que en este caso, y sin que sirva de precedente, estoy con el Chiki chiki. Recuerdo cuando era niño y el festival significaba un maravilloso escaparate para España. Eramos considerados en el resto de Europa unos retrasados que solo sabían torear, cantar flamenco y emigrar a otros países para buscarnos la vida. Lo peor era que tenían toda la razón. El franquismo nos hizo aletargarnos y retrasar nuestro progreso. Cuando la democracia hizo acto de presencia toda nuestra cultura, y en esta caso la musical, eclosiono y quisimos demostrarle a Europa que no teníamos complejos, no teníamos nada que envidiar al resto. En aquel entonces el festival de Eurovisión era mucho mas serio. Los ganadores los juzgaban expertos en música y los interpretes de los distintos países conseguían autentica fama en este festival. Bien, olvidémonos del pasado, porque todo a cambiado. Desde hace muchos años el festival se ha convertido en un lugar donde el politiqueo, el conchabeo y el amiguismo son los que eligen a los ganadores, sin apenas importar la calidad de los musicos o de sus canciones. Se que no estoy descubriendo la pólvora diciendo esto, solo trato de dar mi explicación de mi apoyo al Chiquilicuatre. Países como España, con dos únicos amigos en esto de las votaciones, (Nuestros vecinos Portugal y Andorra) no conseguiríamos ganar ni devolviendo a la vida al mismísimo Elvis Presley para representarnos. Por lo tanto, ¿Por qué no llevar a un producto distinto, irreverente, demostrando así las pocas esperanzas que tenemos en la victoria debido a un sistema penoso y hecho a la medida de los países del Este? . Algunos dirán que al menos deberíamos tomárnoslo en serio y después protestar, pero que yo sepa nos lo hemos tomado en serio todo este tiempo y no hemos conseguido mejores resultados. Y si miramos a otros países nos encontraremos con ejemplos realmente desalentadores. Reino Unido fue al festival con una buena canción, no para ganar pero al menos para queda entre los diez primeros. Pues bien, quedaron en los últimos puestos. Así las cosas, mejor llevar a un payaso y reír con sus payasadas, así la derrota será esperada y nos la tomaremos con una sonrisa. Y si encima 14 millones de personas ven el programa, sin duda se podrá catalogar como éxito de Televisión Española. En estas, los amigos de Telecinco, cadena cada día mas patética y penosa, se atrevieron a criticar, apenas terminado el festival, el ridículo de España en Eurovisión. Precisamente vosotros. Que poca vergüenza hay que tener. Vosotros que vivís de la provocación y de la desgracia ajena ( lo que hicisteis con el tema de Antonio Puerta no tiene nombre ). Vosotros que justificáis toda la basura que emitís sacando a relucir los niveles de audiencia. Pues hay tenéis audiencias, insuperable el amigo Chiquilicuatre, y que le quiten lo bailao. Y el año que viene, o nos retiramos, o seguimos con la misma formula. El resto del festival, bien. No me gusto el ganador, pero Rusia, a traves de sus vecinos, siempre queda entre los cinco primeros, asi que no hay que sorprenderse. Y por ultimo, quitarme el sombrero con el amigo Uribarri. No fallaba una el tio. Si este tipo dijese todo lo que sabe…





