Un hombre negro se acerco a la ventanilla de su coche, aprovechando que este estaba parado respetando la luz roja del semáforo. La oscuridad de piel de aquel africano lo hacia parecer casi invisible en aquella noche de invierno. El tipo ofreció un paquete de cleenex a Andrés, y este negó con la cabeza. Andrés fijó su vista en la acera y vio a la gente caminando apresurada acurrucándose en sus abrigos intentando, sin mucho éxito, entrar en calor. Detuvo su mirada en un punto determinado. Allí estaba. Un día mas había fijado su vista en aquella puerta verde. Un día mas, se pregunto que habría tras esa puerta verde.
Reacciono sin darse cuenta. Abrió la ventanilla dejando que el frío entrase en el automóvil y llamó al africano. Este se acerco rápido ante la expectativa de conseguir alguna pequeña aportación económica.
-¿Sabe usted que hay tras esa puerta verde? .- Pregunto Andrés, despacio, por si no lo entendía.
El inmigrante fijó su mirada en Andrés como si este hubiese preguntado una barbaridad. Con los ojos como platos, comenzó a negar repetidamente, y finalmente una voz grave salio de sus labios.
-No señor, no saber, yo no saber nada .- Dijo con un continuo movimiento negativo de la cabeza y alejándose hacia la acera sin dejar de mirarle.
Andrés estaba sorprendido al ver el miedo dibujado en los ojos color miel del africano. Pero al mismo tiempo sintió mas curiosidad aun.
Aquella puerta verde, se le hubiese pasado desapercibida si no fuera por el eterno llamear de una vela blanca en un farolillo negro situado a la derecha de la puerta. La puerta verde. ¿Qué seria?
Los coches que se situaban detrás de él comenzaron a dar leves pitidos para que avanzara. El semáforo estaba en verde. Miró a su alrededor y localizo un hueco donde poder aparcar su Fiat Punto. Señalizo, hizo una rápida maniobra y estaciono, no sin recibir los bocinazos de conductores poco permisivos.
Apago el motor y no hizo nada mas en los siguientes dos minutos. La radio adornaba aquella escena de soledad haciendo sonar la canción “Everybody Hurts” del grupo REM.
Percibió un movimiento en la acera mas cercana y giró la cabeza saliendo asi de su ensimismamiento. Vio caminar a un hombre. El desconocido era un hombre alto, vestido con un traje de chaqueta y corbata que Andrés juzgo a simple vista como caras. El pelo engominado, hacia atrás, dejaba ver un rostro atractivo, extrañamente atractivo. Pero lo que mas le llamo la atención fue su sonrisa. Era esta una sonrisa llena de confianza, aplomo, control. Aquel hombre desprendía de sus movimientos, seguridad, suficiencia. Un aire de éxito que Andrés envidió inmediatamente.
Sus pasos lo acercaban, poco a poco, despacio, sin prisas, hacia … Si, hacia aquella puerta verde.
Cuando estuvo enfrente de la puerta verde, el desconocido levanto la mano y la cerró con el nudillo del dedo índice hacia fuera, para llamar. Pero antes de hacerlo se detuvo. Miro a su alrededor. Andrés agacho la cabeza para no ser visto. Durante un breve instante, creyó que su movimiento no había bastado y lo había descubierto. Sea como fuese, el hombre de chaqueta y corbata llamó finalmente a la puerta verde con golpes suaves.
Diez segundos después, la puerta verde se abrió. Desde el interior escaparon varios sonidos que se mezclaban. Voces alegres, música y vasos entrechocando. El desconocido entró y la puerta se cerro tras él.
Antes de cerrarse, durante unos instantes, pudo adivinar entre una atmósfera cargada de humo, luces de varios colores, en lo que parecía un escenario, donde pudo distinguir a un tipo, de pie, tocando un contrabajo.
Un bar, pensó Andrés. No es mas que un simple bar. Salio del coche, lo cerro y se dirigió despacio a la puerta verde. Una buena copa no le vendría mal para poner fin a aquel horrible día.
Se planto frente a la puerta verde. Era lisa, con molduras finas formando dos círculos concéntricos. En medio de los círculos, una mirilla que se asemejaba al ojo de un gato, le miraba.
Andrés llamó tímidamente mientras se sorprendía a si mismo al correr aquel riesgo de querer entrar en un lugar tan sombrío e inquietante como aquel, sin saber lo que se podía encontrar. Justificó aquel riesgo no con el valor, si no con la curiosidad que le inundaba.
La llama encendida en la vela del farolillo, situado junto a la puerta, comenzó a moverse en una danza tan fantasmal como hipnotizadora. Ya pensaba que no habían oído su llamada, cuando oyó un pequeño chasquido. Y la puerta verde … se abrió …………… CONTINUARA.
Nota: Desde hace algun tiempo, vengo pensando la manera de saciar mis inquietudes literarias y escribir una historia, un relato por capitulos en este blog. Se que os tengo acostumbrados a otras cosas quiza mas, no se... mas informales. Pero aun asi, confio en que os guste y os sorprenda esta historia que os voy a contar por capitulos, "La puerta verde". Os prometo que no seran muchos capitulos, no quiero abusar de vuestra paciencia. Muchas gracias, una vez mas, por leerme.

8 comentarios:
Guaauu!!!!
Si al final te vas acabar pareciendo a mi y todo jaajaja.
Tendremos que publicar un libro, mitad poesia y mitad relato.
Esperaré impaciente el próximo capítulo.
Besitos.
T'estimuu.
Melany
Pues si melani. Lo tuyo con la poesia si que es de artista. Espero que de verdad te haya gustado el primer capitulo, o al menos que te hayas quedado un pelin intrigada al igual que el resto de lectores.jejeje. Un besazo wapa.
Que te iba a decir, que bueno a ver si me invitas a enrar en la maldita puerta esa; te rogaria que no espaciaras mucho la publicación de las partes para que no vayamos perdiendo el hilo de la historia; por lo demás a quitarse el sombreo toca.
Si necesitas editor o adaptador para serie de televisión o pelicula me avisas.
Gracias por tu apoyo amigo. Te prometo que no espaciare mucho la publicación de los siguientes capítulos, como he escrito en la nota, no quiero abusar de vuestra paciencia. De hecho, los tres primeros capítulos ya están escritos a falta solo de su publicación. Y te aseguro que a ti te gustaría entrar en la puerta verde. Gracias de nuevo chavalin.
El guapo Dani
Buenas,sabeis que no suelo contestar los comentarios sobre todo por falta de tiempo pero me ha llamado la atencion la puerta verde y seguire hasta el final su publicacion.
Lo que si te digo Wanlu es que se lo que hay detras de la puerta,un pedazo de puti club que te cagas,asin que el sabado vamos a hacerle una visita,aunque me voy a tener que recojer pronto,porque con ciertas personas y en algunos sitios no estoy muy a gusto ja ja ja.
Bueno ya nos vemos en la casa de quien tu sabes ja ja ja y no tardes en publicar la segunda parte.
Si señor!! Al más puro estilo Carlos Ruiz Zafón en la Sombra del Viento. Misterioso, claro e intrigante. Bueno Sir, espero la continuación con interés para ver que coño hay detrás de esa puerta.
Un besito
Dani y David. No sabeis cuanto me alegra que os haya gustado esta historia que voy a ir colgando en este vuestro blog. aunque compararme con Carlos Ruiz Zafon, ahi te has pasao amigo David, será por eso que me halagas de ese modo, porque eres mi amigo.
Dani ... ¡Que mamoncete eres! jajaja. Pues si, vas a tener razon. Tras la puerta verde se encuentra el puti club con mas arte y salero despues del ayuntamiento. Jajaja. Nos vemos prontito gente. Muchas gracias.
bravo amigo, otra muy buena idea, eres un genioo !!
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