jueves, 18 de junio de 2009

La Puerta Verde - Capitulo 9.

Pues, diría que esta usted loco.-Contesto Nuria sin tapujos.
-Buena respuesta.- Contesto Letva sinceramente sorprendido.- Pero aunque no lo creas, puedo conseguirlo. Ya lo conseguí con Andrés.

Nuria comenzó a entenderlo todo. Andrés no tenia remordimientos ni sentimientos de culpabilidad, por eso era tan egoísta. Por eso había aceptado verse con ella la primera vez, sin ningún pesar por su amigo.
-No se como lo hace, pero a Andrés lo cambiaste y desde entonces es peor persona.
-¿Peor persona?, en absoluto. Hace lo que quiere y cuando quiere sin sentirse culpable por ello. Es feliz así.- Letva vio como las dudas entraban en la conciencia de Nuria y decidió seguir convenciéndola.- Tienes la increíble oportunidad de ser dueña de tu vida y tomar decisiones libremente, tomándolas estas por tu bien y no para acallar tu culpabilidad.
-¿Y como se supone que consigue usted hacer desaparecer los remordimientos?

Letva se incorporó de su asiento, fue hasta su escritorio y cogio teatralmente del cajón un pequeño frasco de cristal en forma de gota y con un liquido azul en su interior.
-¿Qué es eso?.- Pregunto Nuria admirando aquel pequeño recipiente.
-Me gusta llamarlo “Antídoto”. Es el antídoto contra los remordimientos, contra la infelicidad, contra las cadenas que atan a tu voluntad de hacer lo que quieras sin dejarte guiar por el miedo y las culpas.-Terminó diciendo Letva dándole el frasco.
Nuria había agarrado el frasco y este parecía ejercer sobr ella algun tipo de embrujo. Luchó para salir de aquel estado hipnótico y finalmente lo consiguió intentando cambiar de tema.
-Lo siento, pero no puedo creerme que este liquido funcione. ¿Cómo conseguiste convencer a Andrés para que lo tomara?.- Preguntó con sincera curiosidad.
-En este caso, he de decir que no puedo atribuirme el merito de convencerlo. Fuiste tu quien le ayudo a dar el paso.
-¿Yo?. ¿Cómo?.
-Con el mensaje que le enviaste llamándole “cobarde“. Ese fue el empujoncito que necesitaba para tomar el antídoto.

No podía creer lo que estaba oyendo, pero podía ser cierto. Ella era quien había empujado a Andrés a conseguir la felicidad sin remordimientos que temer. Ella era la culpable de su actitud.
-Escucha Nuria.- Dijo Letva suavemente sacándola de sus pensamientos.- Si te tomas el antídoto, ha de ser, evidentemente, por propia voluntad. Pongo a tu disposición la posibilidad de salir de este problema bien y ser feliz el resto de tu vida. Entiendo tus dudas, no me conoces, pero créeme cuando te digo que no gano nada haciendote el menor daño. La vida puede ser gris, o azul.- Dijo señalando el recipiente de cristal que ella tenia en sus manos.- Tu elijes.

Nuria bebía las palabras de Letva que tanto sentido parecían tener. Intento buscar en su interior la respuesta. Intento negarse a tomar aquel liquido, pero se dio cuenta de que, en realidad, la decisión ya estaba tomada.
Siguió mirando aquel pequeño recipiente de cristal y aquel liquido azul que la tenia totalmente hechizada. Finalmente quitó el tapón, miró a los ojos de Letva, y bebió aquel enigmático liquido. Su sabor era dulzón y sus efectos no se hicieron esperar. Comenzó a marearse. Las llamas de la chimenea parecían bailar una extraña danza y los cuadros diseminados en aquel despacho precian cobrar vida, al igual que una espeluznante estatuilla de una gárgola colocada encima de la chimenea que la miraba con ojos brillantes mientras movía siniestramente sus pequeñas alas.
-Tranquila Nuria.- Oyó decir a Letva.- Los efectos físicos pasaran enseguida.


Una semana despues:


Andrés se levanto de la cama donde estaba sentado y miró a través de aquel ventanal como el día empezaba a dibujarse en un cielo que empezaba a mostrar un maravilloso color azul. A lo lejos el sol empezaba a lanzar sus rayos sobre los distintos edificios que salpicaban la ciudad. La magia del amanecer era algo que siempre conseguía intimidarle y embriagarle al mismo tiempo.
Se giró y miro a Nuria, tumbada en aquella cama con sábanas blancas, tan blancas como la pared de aquel, ¿Hospital?. Suponía que debía de llamarlo así, pero no era exactamente un hospital.
Letva, además de proporcionarle a Nuria el antídoto, les había dado la dirección de aquella clínica para abortar.
Nuria estaba de buen humor. Si el medico que los atendió, el doctor Pedrera, estaba en lo cierto, en unas tres horas estarían abandonando la clínica y todo habría pasado. Según el doctor, la operación o intervención para interrumpir el embarazo era la mas frecuente, y con pocos riesgos. ¿El que iba a decir?, Pensó Andrés. El método utilizado seria el de Legrado o succión. Se había informado en internet, y aunque los riesgos no eran elevados, si corría el riesgo de perforación del útero o hemorragia, entre otros. Le hacían gracia los médicos. Primero te decían que apenas había riesgos para después hacerte firma un papel donde especificaban dichos riesgos para que, en caso de que algo saliera mal, lavarse las manos.
Una enfermera con sonrisa dentífrica se acerco a la cama con una silla de ruedas y le indico a Nuria que se sentara. Esta así lo hizo. Andrés pensó que, hasta con aquel horrible camisón blanco, estaba guapísima.
-Cuando vuelva, todo habrá acabado.- Dijo ella.- Así que espérame, y lo celebraremos.
-¿Cómo?.
-Pues esta claro. Haciendo otra vez el amor sin protección.- Dijo Nuria. A pesar de aquel tenso momento, ambos rieron la broma. Andrés la admiró por su entereza.
-Te esperare.- Dijo él.
-Eso espero.- Dijo ella despidiéndose con la mano.

La sala de espera era amplia y confortable, pero no dejaba de ser eso, una sala de espera con todo lo que ello conlleva. Andrés se sentó durante media hora y hojeo un par de revistas antiguas. Mas tarde se levantó y camino contando varias veces los doce metros que separaban una pared de otra.
De repente, una monotona voz femenina se oyó por un altavoz; “Familiares de Nuria Nieto. Acudan a informacion”.
Caminó deprisa hasta llegar allí, donde ya esperaba el doctor Pedrera. Su cara no auguraba noticias felices.
-Hemos tenido complicaciones.- Comenzó diciendo.- El útero ha sufrido una perforacion, y como consecuencia de ello, Nuria a perdido mucha sangre. La hemos llevado de urgencia al hospital.
-¿Cómo es posible?.- Pudo finalmente decir Andres.- Dijeron que apenas había riesgos.
-Apenas, efectivamente, pero en toda intervención siempre hay un porcentaje de incidencia. Espero que todo vaya bien en el hospital.
-¿Incidencias?. Lo único que se es que cuando vinimos a pedir información todo fueron buenas palabras y ni un solo inconveniente ni aviso. Le advierto que si Nuria no sale de esta, lo van a lamentar.-Dijo Andrés iracundo con su dedo índice casi tocando la nariz del doctor.
Tras recibir la callada por respuesta, se fue y cogio su coche para dirigirse al hospital. Era curioso ver lo lento que rodaba el trafico cuando se tenia prisa.
Finalmente pudo llegar al hospital. Se dirigió a información y pregunto por Nuria Nieto a una Jovencisima enfermera. Esta se giró, descolgó un teléfono y mantuvo una breve conversación con un interlocutor desconocido. Tras colgar el telefono, se volvió y dirigío a Andres.
-Me dicen que espere aquí. Vendran a atenderle enseguida.

Tras diez minutos de espera, que parecieron tres horas, aparecio un medico alto, delgado y con gafas. Doctor Gómez, creyó leer en la tarjeta que colgaba del bolsillo de su bata.
-Buenos días, ¿Es usted familiar de Nuria Nieto?
-Si, soy su … Novio.
El doctor respiró hondo y comenzó a hablar, a enfrentarse con una situación que, por mucho que ya la hubiese vivido, nunca acabaría de acostumbrarse.
-Nuria venia con una gran perdida de sangre. No hemos podido hacer nada. Lo siento. Ha fallecido.


Continuara... En el último capitulo.













4 comentarios:

DAVID dijo...

nooooooooooooooooooooo!!! snif, snif, ...con lo guapa que era.... y lo suave que tenía las piernas.... !!POR QUEEEEEEEEE!!! Juanlu eres un cabrón! Te has cargado al pepino del libro....

el.largo.esquembre dijo...

Interesante rumbo Andrés abandonará el antídoto azul para pasarse a la heroina porque se siente culpable o el mamoncete de Letva le dará otro antídoto, esta vez rojo, que lo haga inmune incluso a las balas, así se convierte en el primer Hulk rojo de la historia.

Intriga hasta el final no?

Anda si es el último cuélgalo ya y que termine en mi cabeza las conversaciones entre los personajes.

Adiosssssssssss.

wanlu dijo...

Lo siento David, pero, ya lo dice la cancion; "La vidaaaa es aasiii, no la he inventadooo yoooooooo".
En cuanto a ti Largo, te animo que escribas una historia porque tienes tela de imaginacion, que buenoooo. ¿Conversaciones en tu cabeza? Pasate algo de lo que estes tomando anda, que tiene que ser la leche. Pronto el ultimo capitulo, hasta prontito gente.

DAVID dijo...

Largo, échale más tabaco a eso que fumas y escribe algo tuyo estilo star trek o algo así, sería interesante. En cuanto a tí wanlu he de decirte que estoy muy disgustado contigo por haberte cargado a mi nuria. Nunca te lo perdonaré.... NO!! no digas nada. Déjame.